De las fracturas del cráneo y de la trepanación : estudio clínico / por D. Enrique de Areilza.
- Areilza, Enrique de.
- Date:
- 1887
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Credit: De las fracturas del cráneo y de la trepanación : estudio clínico / por D. Enrique de Areilza. Source: Wellcome Collection.
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![ción era lenta, estertorosa y entrecortada, y el pulso lento é irre- gular. Tamperatura 36°. No existía dificultad en los movimientos. Se cohibió la hemorragia del cuero cabelludo con la forcipresura y se le dispusieron fomentos con agua fenicada al tres por ciento. Día segundo de enfermedad.—Continuábanlos mismos síniumas y creímos necesaria la trepanación. Al efecto, después de anestesia- do muy fácilmente con una pequeña cantidad de cloroformo, y previos los cuidados antisépticos, comenzamos la maniobra agran- dando los colgajos al mismo tiempo que extirpábamos sus partes semi-mortificadas: después de bien enjuta de sangre toda la super- ficie, aplicamos una corona tangente á la fractura y en su parte inferior, y levantamos los trocitos de hueso hundidos por medio de la palanca; extraídos todos, en número de diez, terminamos la operación regularizando los bordes con el cuchillo lenticular; hubo una pequeña hemorragia entre la dura-madre y el cráneo al sacar estas esquirlas, pero cesó con las irrigaciones frías de ácido fénico. Las meninges no estaban rotas, pero sí congestionadas, y en el centro había un punto equímótico oscuro producido por alguna esquirla. Lavada la herida unimos los colgajos, quedando una porción de dura-madre descubierta por falta de piel y aplicamos encima la cura de Lister. Temperatura antes de operar 38°,2. ídem por la tarde 38°,2. Día tercero.—Pasó la noche durmiendo y por la mañana dispertó ^]go despejado, contestando cuerdamente á las preguntas; dismi- nuyó el coma y cesó la respiración estertorosa. Temperatura 39-39°,6. Se le administró 5o centigramos de salicilato de quinina. Día cuarto. — Recobró del todo sus facultades, desapareciendo los fenómenos de compresión; sin embargo, aquejaba algo dolor de cabeza. La herida estaba bien, pero la dura-madre continuaba inflamada en el foco de la fractura; el punto negruzco situado en .su centro estaba completamente mortificado. Temperatura 38-38°2. Día quinto y siguientes. — El enfermo quedó infebril; elimina- mos con las tijeras el trozo necrosado de la dura-madre y ésta se cubrió pronto de mamelones carnosos, llenándose el hueco produ- cido por la falta de piel. Continuó en la clínica hasta la completa -curación, sin más novedad que la expulsión de una pequeña es- quirla. En el foco de la fractura se formó un tejido cicatricial duro, hundido y adherido á las meninges, y salió de alta el mes de Diciembre para dedicarse á sus tareas habituales.](https://iiif.wellcomecollection.org/image/b21038843_0012.jp2/full/800%2C/0/default.jpg)